|
Los gazpachos
son de mucha envergadura; pastoriles, pero nada avaros en
su composición; no se encuentran fácilmente
en cualquier restaurante, sino sólo en los cuidadosos,
que afortunadamente son numerosos por esta tierra; y en
cualquier caso, no es plato que se ofrezca en cualquier
época del año.
Es, como
todas las manchegas, una receta venerable, que aparece ya
en el Quijote con el nombre de "galianos"
y cuya confección es larga y laboriosa, casi ritual.
Lo típico
es comerlo con la forma y costumbres tradicionales, sobre
la propia torta y utilizando como cuchara pellizcos de la
misma. De ahí viene el dicho de los gazpachos
se come hasta la cuchara y el plato.
CONFECCIÓN
DE LA TORTA .-
"Para
confeccionarlas, ponen los pastores, en una piel de cabra
curtida por ellos, un montón de harina; hacen un
hoyico en el que echan un poco de sal, añadiendo
agua caliente poco a poco para disolver la sal y mezclar
la harina, formando con todo una masa. Cogen porciones de
la masa y hacen bollicos sobándolos muy bien y metiéndoles
la harina hasta que queden duros. Los dejan en reposo un
rato, para después extender cada bollico encima de
la piel, en forma de torta de tres o cuatro palmos de diámetro
y un centímetro de gruesa. Las doblan en cuatro partes
y las tienen preparadas para cuando llegue el momento de
cocerlas.
Echan
una lumbre muy grande, una veces con leña y otras
con sirle, y cuando ya está casi consumida separan
las brasas a un lado, extienden la torta con un "cubre-pan"
echando por encima las ascuas que tienen separadas, procurando
que no tengan humos.
Para
saber cuando está cocida la torta, le dan unos golpes
por un lado con el "cubre-pan" y cuando se mueve
es señal de que está en su punto. La sacan
de la lumbre sacudiendo muy bien las cenizas y brasas, la
doblan en cuatro veces y la guardan en un tortero - que
es como una carpeta de pleita- abrigándola con una
piel para que no se enfríe. Estas tortas se llaman
cenceñas por que no llevan levadura"
Esta
forma no es práctica y no permitiría su gran
popularidad, de ahí que se confeccionen en hornos,
he incluso se comercialicen ya cortadas y embolsadas, dispuestas
para el uso.
RECETARIO
.-
Como
ya se ha dicho es una comida muy popular, de ahí
que existan infinidad de formas de confeccionarlos. De todas
ellas se destaca los gazpachos con conejo y liebre, por
ser la más conocida y la que normalmente se realiza
en las cacerías, que es por lo que más se
conocen.
GAZPACHOS
CON CONEJO Y LIEBRE.-
- un conejo
- una perdiz
- una liebre
- cuarto de aceite
- una cabeza de ajo
- un tomate pequeño
- un poco de pimiento
- agua y sal
- torta de gazpachos
- pimienta
- romero y tomillo
Se parten
en pedazos grandes un conejo, una perdiz y una liebre, friéndolas
en cuarto de aceite tostado, sacándolos después
a un puchero. En el aceite que queda freímos una
cabeza de ajo, un tomate pequeño pelado y partido,
si se quiere un poco de pimiento. Se echa todo esto al puchero
añadiendo agua y sal. Cuando está la carne
tierna se saca y el caldo se echa en una sartén de
patas puesta a fuego de leña. Al romper a hervir
se le echa cinco puñados de torta de gazpachos partidos
en pedazos pequeños y se deja cocer, añadiéndole
un poco de pimienta, un polvillo de romero y tomillo, hasta
que empieza a dar el aceite por encima y los pedazos de
torta están tiernos.
(Receta sacada del
Recetario de Cocina de Albacete de Carmina Useros)
|